arunima

Has muerto y me he hundido en el duelo de tu velorio. Estoy de rodillas en medio de la obscuridad, nada parece claro, solo sé que mis manos se sienten más frágiles que ayer…


Estoy rasgando con las uñas el suelo;
No sé cuánto tiempo me lleve cabar tu tumba,
no sé si enterrarte o solo prenderte fuego,
pero sé que las cenizas permanecerían dispersas, aunque los restos en lo profundo florecerán.
Atravieso el luto, mis dedos me duelen,
el pensamiento me duele,
el tiempo me duele,
la sonrisa me duele,
9 metros al fondo, decido enterrarte.


Cada recuerdo tuyo ahora es un puñado de tierra.
Has muerto, mi percepción de ti ha muerto. Los años han muerto, mi idea de ti ha muerto.


La aceptación es inminente.


Mis pies descalzos y las manos cansadas de intentar alcanzarte sostendrán las semillas mientras espero aquí sentada por la vida y las flores sobre tus restos.

Gracias por compartir este momento.
Adriana.